En abril de 1957, una caja con 2,000 tarjetas perforadas llegó al Laboratorio de Energía Nuclear Westinghouse. No había manual de instrucciones, solo una nota de IBM. Al probarlo, los ingenieros vieron algo que parecía magia: la máquina traducía fórmulas algebraicas complejas en código ejecutable automáticamente.

Ese fue el nacimiento de FORTRAN (Formula Translation). Hoy, en 2025, estamos viviendo un «déjà vu» tecnológico con el Vibe Coding. Pero para entender hacia dónde vamos, debemos entender la magnitud de la revolución que John Backus inició hace casi 70 años.

1. El origen: La «pereza» que cambió el mundo

En los años 50, programar era una tarea agónica. Si querías que la computadora IBM 701 sumara dos números, tenías que conocer la arquitectura interna de la CPU, gestionar la memoria manualmente y escribir en código máquina (ceros y unos) o ensamblador. Un solo error y perdías días de trabajo.

John Backus, un ingeniero que admitía abiertamente que inventó FORTRAN porque «era perezoso y no quería escribir programas en código máquina», propuso algo radical: un lenguaje de alto nivel. Su idea era que el humano se encargara de la lógica matemática y la máquina de la «contabilidad interna».

Hoy, el Vibe Coding (el acto de programar mediante lenguaje natural y «sensaciones» asistidas por IA) nace de la misma frustración. Es la rebelión final contra la sintaxis; si Backus nos liberó de los ceros y unos, la IA nos está liberando de los paréntesis y los puntos y coma.

2. El escepticismo: «La máquina nunca será tan lista como yo»

Es fascinante ver cómo se repite la historia. Cuando FORTRAN salió al mercado, los programadores de la vieja escuela se rieron. Decían que un «compilador» (un traductor automático a código máquina) jamás podría escribir código tan eficiente como un humano experto.

Si bien eso fue cierto al principio, el equipo de Backus perseveró. Y al final consiguieron que el código de FORTRAN fuera tan rápido y robusto que en solo un año, más de la mitad de los programadores de IBM ya lo utilizaban.

Muchos programadores hoy dicen que el código generado por IA es «sucio» o «ineficiente». Pero al igual que pasó con FORTRAN, la velocidad de iteración está ganando la batalla. No importa si el código no es perfecto si puedes construir, probar y fallar en minutos lo que antes tomaba meses.

3. La verdadera importancia: Democratización y Portabilidad

FORTRAN no fue solo «un lenguaje más»; fue el primer gran puente de la computación por dos razones que hoy el Vibe Coding está llevando al extremo:

  • Independencia del Hardware: Antes de FORTRAN, el software estaba «atado» a la máquina. Con él, el código se volvió portable. Hoy, el Vibe Coding hace que el software sea independiente incluso del lenguaje de programación; puedes «vibrar» una app hoy en Python y mañana pedirle a la IA que la convierta a Rust.
  • Apertura del club: FORTRAN permitió que científicos, meteorólogos e ingenieros nucleares programaran sin ser expertos en hardware. El Vibe Coding está abriendo las puertas a emprendedores y creativos que tienen la lógica, pero no la sintaxis.

Conclusión: El regreso a la intención pura

La historia de la informática es una escalera de abstracciones. Cada peldaño nos aleja más de los cables y nos acerca más al pensamiento humano.

  • 1957: Dejamos de hablar con la CPU para hablar con las matemáticas (FORTRAN).
  • 2025: Dejamos de hablar con el compilador para hablar con la intención (Vibe Coding).

Al final, programar nunca fue escribir texto en una pantalla oscura; siempre se trató de resolver problemas. Si FORTRAN fue el lenguaje que nos permitió «hablar» de ciencia con las máquinas, el Vibe Coding es el lenguaje que nos permite hablar de ideas. Estamos volviendo a lo que John Backus siempre quiso: que la máquina trabaje, para que el humano pueda simplemente imaginar.


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