El proyecto
La tecnología al servicio de las personas y del propósito social
La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar procesos, ampliar la accesibilidad, apoyar la toma de decisiones y crear nuevas formas de prestar servicios. En las entidades de la economía social, su incorporación plantea además una pregunta esencial: cómo aprovechar esas posibilidades sin perder autonomía, participación, equidad ni control humano.
Esta iniciativa propone un espacio de conocimiento y orientación para comprender cómo se está incorporando la IA en cooperativas, asociaciones, fundaciones y otras organizaciones con finalidad social. Su mirada combina innovación, empleo, competencias y gobernanza responsable.
Qué queremos comprender
- Usos y necesidades. En qué tareas puede aportar valor la IA, qué barreras encuentran las entidades y qué condiciones facilitan una adopción útil.
- Trabajo y empleo. Cómo cambian las tareas, qué funciones se refuerzan, qué nuevos perfiles pueden aparecer y cómo acompañar la transformación sin dejar a nadie atrás.
- Competencias. Qué conocimientos técnicos, organizativos y críticos necesitan los equipos para utilizar estas herramientas con autonomía y criterio.
- Gobernanza. Cómo integrar supervisión humana, transparencia, protección de datos, evaluación de sesgos y rendición de cuentas.
- Impacto social. De qué manera la tecnología puede contribuir al propósito de cada entidad y fortalecer su capacidad de generar valor colectivo.
La adopción responsable no consiste solo en elegir una herramienta. Consiste en decidir para qué se utiliza, quién participa, qué riesgos se aceptan y cómo se protege la dignidad de las personas.
Un enfoque propio para la economía social
El proyecto parte de los rasgos que distinguen a este ecosistema: la primacía de las personas y del fin social, la participación, el arraigo en la comunidad y la búsqueda de un impacto compartido. Por eso, la madurez en IA no se entiende únicamente como capacidad tecnológica, sino como una combinación de estrategia, personas, procesos, datos y coherencia con la misión social.
La iniciativa contempla la escucha a las organizaciones, el análisis de experiencias y la elaboración de conocimiento abierto y reutilizable. El objetivo es convertir aprendizajes dispersos en criterios comprensibles que ayuden a cada entidad a situarse, reconocer oportunidades y anticipar riesgos.
Principios de adopción responsable
- La responsabilidad sobre las decisiones sigue siendo humana.
- Las personas trabajadoras deben comprender y poder participar en los cambios que afectan a sus tareas.
- La formación debe acompañar a la tecnología y reducir brechas, no ampliarlas.
- Los datos, la privacidad y la seguridad requieren criterios claros y proporcionales al riesgo.
- La utilidad de la IA debe evaluarse también por su contribución al propósito social.
A quién se dirige
A entidades de la economía social, equipos profesionales, organizaciones representativas, agentes de apoyo, instituciones públicas y personas interesadas en una transición digital inclusiva. El proyecto busca favorecer un lenguaje común y facilitar conversaciones informadas entre quienes dirigen, trabajan, acompañan y toman decisiones en el sector.
Qué aspira a aportar
Una visión compartida sobre la adopción de IA en la economía social, referencias para valorar el nivel de preparación de cada organización, aprendizajes transferibles y orientaciones prácticas para avanzar con criterio. Todo ello desde una perspectiva abierta, accesible y centrada en las personas.
Contacta con Human-IA para colaborar o compartir una experiencia
